Resalta los aspectos positivos
Una regla de oro en toda buena comunicación es enfocarte primero en apreciar lo positivo y hacérselo saber a tu pareja. Esto es sumamente importante, ya que como humanos tenemos la tendencia a notar más lo negativo, lo que falta, lo que está “mal”. Para contrarrestar esto, prueba a decir: “Me encanta cuando me besas y acaricias…”, o “Cuando haces tal cosa (sé específico), me siento increíble”. Y si deseas que tu pareja intente algo nuevo que ansías o necesitas recibir de ella, di algo como: “Adoro la manera en que hacemos el amor, y me fascinaría también que me tocaras así (demuéstrale)”, o “Me encantaría probar contigo esta nueva posición”. Si estás en medio de la pasión, tus gemidos, susurros y palabras son esenciales para dejarle saber lo que más estás disfrutando o para que continúe haciendo algo especialmente placentero por más tiempo. Recuerda que según los investigadores, la comunicación no verbal (miradas, gestos, sonidos, caricias) tiene un efecto mayor que la sola comunicación verbal. Cuando hay congruencia entre nuestras palabras y la parte no verbal, el mensaje es mucho más poderoso. Por eso, utiliza la comunicación efectiva para beneficio de tu vida sexual.
Evita las generalizaciones y la crítica
Hay que tener cuidado con las palabras “siempre”, “nunca” y “jamás”. Decir “Tú siempre me satisfaces” no es la manera más efectiva de comunicarle a tu pareja qué es lo que está haciendo bien y qué es lo que más te agrada. La dejas sin pistas claras sobre lo que a ti te fascina en particular del sexo con ella. Es mejor ser específico y expresar por ejemplo: “Los movimientos de tus caderas/pelvis me enloquecen, me llenan de inmenso placer”. Por otro lado, al decir cosas como “Tú nunca me acaricias” o “Jamás me acaricias lo suficiente”, en realidad no estás expresando lo realidad en su totalidad. ¿Estás seguro que él/ella jamás te ha acariciado lo suficiente? ¿Podrías comprobarlo? Con seguridad no. Al usar este tipo de generalizaciones cierras la puerta hacia el respeto y el aprecio por lo otra persona, y ella termina resentida contigo porque percibe tus palabras como una crítica que no valora su afecto y su forma de amarte en la intimidad.
Comunica con claridad tu posición y tus valores
La sexualidad debe practicarse por consentimiento mutuo y no por imposición. En este sentido, hay prácticas que pueden generar sentimientos de desconfianza, temor, culpa o vergüenza en algunas personas, por ejemplo, masturbarse frente a la pareja, vendarse los ojos y dejar que nuestra pareja nos acaricie y estimule, tener sexo anal, utilizar ciertos juguetes sexuales, etc. Si hay algún tema en particular sobre el que tal vez tengan divergencias, saquen a la luz esta conversación como un tema importante para la relación de pareja. No es un tema para conversar durante el encuentro sexual, pero si algo no te agrada o te genera cierto temor cuando están haciendo el amor, hazle saber esto a tu pareja en el momento, con gestos suaves y firmes a la vez. La capacidad para decir "No" es necesaria para actuar con honestidad contigo mismo y con tu pareja. Así evitarás caer en el hábito de complacer al otro o en la sumisión, y lograrás afirmar tu propio aprecio y valor.
Encuentra el momento oportuno
Si lo que quieres es decirle a tu pareja lo increíble, sexy y sensual que es, cualquier momento es oportuno. En cambio, si quieres conversar sobre algo que te gustaría mejorar o sobre algo que te incomoda, no lo hagas durante el momento de mayor intensidad y pasión, ni inmediatamente después del encuentro sexual. Es en esos momentos cuando estamos especialmente vulnerables, estamos desnudos física y emocionalmente, y si tu feedback suena más bien a crítica podrías herir a tu pareja y afectar la relación.

