- Crea un ambiente cálido, sensual, agradable y cómodo, donde puedas estar junto a tu pareja en privacidad y sin ser interrumpidos. Pueden primero tomar juntos un baño, encender velas y poner música suave.
- Disfruta del momento, del dar y recibir caricias, sin tener ninguna meta que alcanzar.
- Decidan quién será el primero en recibir las caricias. Esta persona se recuesta boca abajo desnuda, con ropa interior o ropa muy ligera.
- El otro integrante acariciará tan suave y tiernamente como pueda el cuerpo de su compañero(a), comenzando por su cabeza, nuca, cuello y orejas. Luego descenderá por su espalda y costados, sus brazos y manos, nalgas y parte interior de los muslos, hasta alcanzar sus piernas y pies. Repetir las caricias de manera libre, dependiendo de la inspiración que surja.
- Cuando ambos sientan que ya es suficiente, quien está recibiendo caricias se recostará sobre su espalda, de manera que ahora recibirá caricias sobre la parte del frente de su cuerpo.
- Muy lenta y dulcemente, su pareja acariciará su rostro y cuello, su pecho, hombros, estómago, vientre, costados, brazos y manos, sus caderas, muslos, piernas y pies. Repetir las caricias de manera libre, dependiendo de la inspiración que surja.
- Si estás recibiendo las caricias sólo concéntrate en ti mismo, procurando ser “egoísta” y abandonarte sólo a tus sensaciones. Respira profundamente, emite suspiros, relaja tu cuerpo. Si algo te gusta particularmente puedes expresárselo a tu pareja.
- Si estás dando las caricias, hazlo con la máxima sensibilidad, experimentando el placer de sentir la textura, forma y temperatura del cuerpo de tu pareja. Puedes frotar tus manos suavemente una contra la otra antes de comenzar a dar las caricias. Mueve tu cuerpo suavemente a medida que das las caricias.
- No se tocarán los genitales ni los senos (si es mujer la pareja receptora).
- Cuando el primer integrante de la pareja haya recibido sus caricias, le tocará el turno a la persona que las dio.
- Si lo desean, cuando ambos hayan dado y recibido caricias, pueden comentar sobre lo que les agradó de su experiencia, o simplemente permanecer abrazados en silencio por un tiempo.
Fuentes:
Kaplan, H.S. (1988). Manual Ilustrado de Terapia Sexual.Masters, W.H. y V.E. Johnson (1976). Incompatibilidad Sexual Humana.

