1. About en Español

Comenta en el foro

La bisexualidad

Cuando existe atracción hacia ambos sexos

Por , Guía de About.com

Updated April 10, 2012

El contenido relacionado con salud, enfermedades y condiciones en About.com es revisado por el Comité de Evaluación Médica.

Updated April 10, 2012

Cuando la persona siente atracción sexual, erótica y afectiva tanto por hombres como por mujeres, se dice que su orientación sexual es bisexual. Aunque se ha escrito e investigado mucho más sobre la homosexualidad que sobre la bisexualidad, según los estudios de Kinsey, aproximadamente un 7% de las mujeres solteras y un 11.6% de los hombres solteros entre 20 y 35 años fueron clasificadas dentro de la condición heterosexual-homosexual (atraídos por igual hacia ambos sexos). Para los sexólogos Masters y Johnson, esta cifra sería algo menor, tal vez de alrededor del 5%, tanto en mujeres como en hombres.

Algunas personas se aventuran a experimentar relaciones sexuales con personas de ambos sexos, en señal de que su estilo de vida es de avanzada y progresista. En este caso, más que presentar una orientación sexual determinada, sería el conjunto de creencias y valores lo que estaría determinando las preferencias sexuales.

Cuando nos referimos a una auténtica bisexualidad, se encuentra presente el componente de atracción física y emocional hacia personas de ambos sexos, aunque la fuerza de dicha atracción pudiera ser mayor hacia un determinado sexo. En este sentido, recordemos que según Kinsey, la orientación sexual de las personas se dispone en una escala o continuo, donde en un extremo están las personas totalmente heterosexuales (atraídas hacia personas del sexo opuesto), y en el otro extremo se ubican las personas totalmente homosexuales (atraídas hacia personas del mismo género).

Si la persona siente atracción con similar intensidad hacia ambos géneros, esta situación puede generar confusión o conflicto en ella, especialmente cuando se tiene que decidir por una pareja de uno u otro sexo. Es así como las personas bisexuales tienden a mantener una relación heterosexual comprometida y larga, tras la cual le sigue una relación homosexual de parecidas características (o viceversa). Esta secuencia tendría la finalidad psicológica de permitirle a la persona experimentar ambos tipos de relación, y elaborar nuevas perspectivas que amplíen o reduzcan cualquier sentimiento de culpa, vergüenza o inadecuación con relación a su orientación sexual. La persona bisexual, al igual que la homosexual, tiene que enfrentar a diario el rechazo y el prejuicio de la sociedad, y esta realidad puede ser muy dura.

Cuando la persona bisexual se encuentra en una relación comprometida, puede sentir que sus necesidades emocionales de protección están siendo mejor satisfechas por un hombre que por una mujer. Luego, en su próxima relación tal vez decida que necesita a una mujer a su lado para crecer o desarrollar cualquier proyecto. Este es sólo un ejemplo, pero la necesidad emocional que satisface la pareja podría ser cualquiera, indistintamente de su sexo. Lo que aquí interesa es comprender la experiencia interna de la persona bisexual.

Masters y Johnson encontraron un subgrupo muy particular de bisexuales, conformado por personas que jamás han experimentado una relación sexual seria y comprometida, y que tienen contactos sexuales frecuentes con hombres y mujeres. Ellos denominaron a esta personas “ambisexuales”, y su motivación para tener relaciones sexuales sería básicamente para atender una necesidad biológica. En este caso, la personalidad o el atractivo físico de la pareja seleccionada no tendrían importancia.

Los encuentros sexuales con personas del mismo sexo, producto de circunstancias ocasionales o particulares, no caracterizan a una persona como bisexual. Entre estos casos tenemos, los contactos homosexuales entre las personas que están reclusas en una institución penitenciaria, así como el contacto o juego sexual “accidental” con un amigo o amiga íntima (como puede ocurrir en la adolescencia), o las experiencias homosexuales durante el sexo en grupo. Tiene que existir una consistencia y continuidad de la conducta en la persona a través de los años.

La bisexualidad, al igual que la homosexualidad, es una orientación sexual válida y sana, y no es considerada una enfermedad mental. Tal como la persona homosexual, la bisexual busca en su pareja – sea hombre o mujer – satisfacer sus necesidades de afecto e intimidad. El objeto de su amor no puede considerarse no válido e inadecuado, por el hecho de que no corresponda al patrón de la heterosexualidad tradicional pura.

Fuentes:

Masters, W.H., Johnson, V.E. y Kolodny, R.C. (1987). La sexualidad humana. Tomo 2.

©2013 About.com. Todos los derechos reservados.